- Informe a los demás de su pérdida de audición. Pídales que le hablen claro y que no griten.
- Sea honesto acerca de sus necesidades de comunicación desde el principio. Esto también facilitará la conversación a los demás.
- Colóquese frente a su interlocutor y pídales que hagan lo mismo cuando le hablen.
- La distancia ideal para conversar con otra persona es de uno a dos metros. Su audífono tiene un micrófono pequeño, por tanto, estar lo más cerca posible del que habla le será de gran ayuda.
- Para poder ver las expresiones y los movimientos de la boca con claridad, asegúrese de que la luz recaiga sobre la cara del hablante.
- No dude en pedir a los demás que le repitan o expresen de otro modo lo que están diciendo. Si no lo hace y pretende captar el sentido después, puede perder el hilo de la conversación totalmente.
- Propicie que los demás le avisen cuando vayan a tratar un nuevo tema en la conversación y le informen de qué tema se trata.
- Si fuera necesario, pida a la persona que hable más despacio y más claro.
- Benefíciese no solo de lo que oye sino también de lo que ve. Los gestos, las expresiones faciales y los movimientos de la boca pueden ser clave para dar sentido a lo que se está diciendo.
- Puede ser útil emplear preguntas cerradas, que den una respuesta afirmativa o negativa, para confirmar la información. Por ejemplo: "¿Ha dicho a las cuatro de la tarde?", en lugar de: "¿Ha dicho a las cuatro o a las cinco de la tarde?".
- Intente estar sereno y tranquilo. Si tiene ansiedad o se pone nervioso, tendrá más dificultades para seguir la conversación.
- Aprenda a leer mejor los labios. Todo el mundo puede leer los labios en mayor o menor medida, especialmente en entornos ruidosos.
- No sea duro con usted mismo, nadie oye perfectamente todo el tiempo.
- Si usted tiene una audición normal pero habla con una persona con pérdida de audición, puede tomar algunas medidas para ayudarle:
- Llame la atención de la persona antes de comenzar a hablar. Hable dirigiéndose al oído bueno si este factor puede influir.
- Hable lentamente y con claridad, y sitúese frente a su interlocutor. No grite, si grita desfigura los movimientos de los labios.
- Utilice expresiones faciales y el lenguaje corporal al hablar. No debe cubrirse nunca la boca o los labios con las manos.
- Colóquese de forma que la luz recaiga sobre su cara.
- Observe si se produce cualquier malentendido. Si la repuesta de la persona no tiene sentido, repita lo que ha dicho con otras palabras. Puede pedir a su interlocutor que le repita lo que ha oído para asegurarse de que ha recibido el mensaje correctamente.
Fuente: revista, "The Facts about Hearing Aids", publicada por la organización de discapacitados auditivos en Reino Unido, The Royal National Institute for Deaf People (RNID), www.newschannel5.com
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